Geografia

Geografia

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Ordenes Geopoliticos Mundiales

El sistema político mundial es el resultado de una serie de procesos históricos, llamados órdenes geopolíticos mundiales. En cada uno de ellos es importante tener en cuenta la distribución del poder en el mundo y la influencia de las principales potencias, que imponen sus ideas y concepciones al resto de los países, sobre todo a los menos poderosos.

Poder: capacidad que tienen los países para alcanzar sus objetivos, influir sobre otros y oponerse a aquellos que obstaculizan sus intereses

En la historia del sistema interestatal mundial se distinguen los siguientes órdenes geopolíticos: la hegemonía europea (1815-1871), la era del imperialismo (1871-1914), las guerras mundiales (1914-1945), el mundo bipolar (1945-1989) y el mundo multipolar (1989 en adelante).

LA HEGEMONÍA EUROPEA (1815-1871)

Este período comienza en 1815 con el Congreso de Viena, que puso fin a las guerras revolucionarias y napoleónicas. Se fijaron los límites entre los Estados europeos y se estableció un sistema de relaciones internacionales con el objetivo de disminuir las posibilidades de nuevos conflictos. Europa constituía el centro de poder más importante frente al resto del mundo. A lo largo del período se produjeron tres oleadas revolucionarias que pusieron en cuestión los principios de legitimidad de las antiguas monarquías. El nacionalismo se convirtió en el nuevo discurso de legitimidad del poder y surgió el concepto Estado-nación. Este proceso de construcción de naciones se dio principalmente en Europa y cada uno de los países debía cumplir los siguientes objetivos:


• construir y consolidar un Estado fuerte, con una administración centralizada y un control efectivo sobre sus ciudadanos;

• dar a sus territorios una configuración compacta y con límites fijos que fuesen símbolos de la pertenencia a una nación. Es decir, que la identidad territorial fue el elemento fundamental de los Estados nacionales.

LA ERA DEL IMPERIALISMO (1871-1914)

El imperialismo, es decir la conquista de territorios por parte de las potencias europeas, fue un fenómeno complejo que caracterizó a este período. Se basó en la conquista militar y era símbolo de la grandeza nacional.

La ocupación de otros continentes tenía como objetivo la búsqueda de materias primas para sus industrias, de mercados donde vender sus productos sin trabas aduaneras y la formación de una red de comunicaciones para poder explotar los recursos naturales.

El Imperio británico fue el más poderoso y el de mayor extensión. Era un imperio marítimo, ya que basaba su estrategia en el control de los mares, los pasos entre ellos y los canales. Francia fue la otra potencia que consiguió formar un imperio de importancia mundial. Su mayor peso lo tenía en Africa Occidental.

La expansión colonial generó profundas rivalidades que originaron la firma de pactos y la formación de alianzas ofensivas y defensivas, período conocido con el nombre de la Paz armada.

Este panorama determinaría la conformación de los bandos enfrentados en la Primera Guerra Mundial: por un lado la Triple Alianza (Austria, Hungría y Alemania) y por el otro, la Triple Entente (Francia, Reino Unido y Rusia).

LAS GUERRAS MUNDIALES (1914-1945)

La Primera Guerra Mundial se extendió entre 1914 y 1918. Se destacé por su duración y su extensión geográfica. Comenzó siendo una guerra continental y terminó siendo una guerra mundial, ya que el enfrentamiento fue entre imperios.

El Tratado de Versalles, firmado en 1919, puso fin a la guerra. El mapa político de Europa se transformó notablemente. En el período de entreguerras (entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, en 1939) se destacé la crisis económica de 1929. Comenzó con la caída de la Bolsa de Nueva York ya que se produjo un exceso de oferta de acciones y las cotizaciones de sus valores descendieron significativamente, En poco tiempo se transformó en una crisis mundial ya que se redujo el comercio internacional, afectando tanto a los países industrializados como a los países de base agrícola por el descenso de los precios de los productos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, casi todos los países de la Tierra se vieron involucrados directa o indirectamente. La Conferencia Internacional celebrada en Yalta en la península de Crimea (ex URSS, hoy Ucrania) en 1945, fue uno de los hitos que marcó el fin de la guerra. Allí las potencias aijadas (Estados Unidos, la Unión Soviética y el Reino Unido) debatieron y planificaron el nuevo sistema mundial.

Todos los acontecimientos ocurridos durante el período de las guerras mundiales constituyeron una estrategia, planeada y conducida por las potencias occidentales, para evitar que Alemania ocupara el lugar del Reino Unido, cuyo poderío se estaba debilitando y que Estados Unidos la reemplazara como potencia mundial.

EL MUNDO BIPOLAR (1945-1989)

A partir de la Segunda Guerra Mundial comenzó un período denominado guerra fría, que se caracterizó por un estado de tensión permanente entre los dos bloques antagónicos organizados por los Estados Unidos y la Unión Soviética.

Este enfrentamiento no bélico y bipolar implicó el choque entre dos concep­ciones opuestas, el capitalismo y el comunismo, y se manifestó en los aspectos político-ideológico, económico y militar.

En el plano político-ideológico el bloque liderado por Estados Unidos defendía la democracia, la libertad y la iniciativa privada. En cambio, el bloque comunista defendía el socialismo y la propiedad estatal de los medios de producción.

Desde un punto de vista militar, el bloque occidental creó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para defenderse de una expansión del co­munismo. Por su parte, la Unión Soviética hizo lo mismo con el Pacto de Varsovia, organización militar que nucleaba a sus países aliados.

Con respecto al plano económico, Estados Unidos propicié el lanzamiento del Plan Marshall, cuyo objetivo era la reconstrucción de la economía europea. El plan consistía en el aporte de recursos financieros norteamericanos y en la transferencia de las tecnologías de la industria para las potencias europeas. Los países del Este lo rechazaron creando, como contrapartida, el Consejo de Asistencia Económica Mutua (Comecon).

El mundo quedó dividido de la siguiente manera:

• Primer Mundo: países occidentales capitalistas;

• Segundo Mundo: la Unión Soviética y los países satélites de Europa Oriental;

• Tercer Mundo: los países que integraron el Movimiento de Países No Ali­neados (Asia Meridional, Áftica y América latina). Esta denominación comenzó a ser utilizada como sinónimo de pobreza y desde esta perspectiva el mundo se dividía en países desarrollados y países subdesarrollados.

EL MUNDO MULTIPOLAR (1989 EN ADELANTE)
A partir de la década de 1970, una combinación de factores internos e internacionales puso un freno al crecimiento económico de las grandes potencias.

La mayor parte de los cambios desde un mundo bipolar hacia uno multipolar, ocurrieron en el bloque comunista, y culminaron en 1991 con la disolución de la Unión Soviética. Entre ellos se encuentran:

• la puesta en marcha de la perestroika, reestructuración económica que implicaba un cambio gradual del sistema de planificación centralizada;

• la separación de los países de Europa Oriental del dominio comunista;

• la caída del Muro de Berlín (1989), que marcó el fin de la guerra fría.

Estados Unidos continúa siendo una gran potencia mundial, sobre todo desde un punto de vista militar. En lo económico, existen tres superpotencias: Estados Unidos, Japón y Unión Europea, centrada en Alemania.

A fines del siglo XX se intensificó la tendencia hacia la integración de los mercados y la constitución de grandes bloques económicos en el marco de una economía globalizada.

El mundo quedó dividido en bloques geopolíticos con características y problemas comunes. El criterio utilizado para la clasificación fue el de la proximidad geográfica. En esta división, se incluyen los centros de poder mundial.

10 comentarios: